La primera de estas estrategias sería que toda la música de las grandes multinacionales se pondría a disposición del público gratuitamente a través de internet y telefonía móvil como material promocional. Esta estrategia responde a la lógica del mercado; la venta de cds se desploma a ritmo de casi un 20% por año, no ha surgido un producto sustitutivo capaz de asentarse en el mercado, las ventas de música digital suben pero no cubren los costes de la industria y los intentos por resucitar el vinilo son ridículos después de haberlo enterrado hace casi 30 años. La segunda estrategia está encaminada a rentabilizar toda esa música ofrecida de forma gratuita. ¿Cómo? Atando a los artistas con los llamados contratos de 360 grados. Un contrato de 360 grados supone que el sello se lleva un porcentaje de todas las actividades realizadas por un artista que generen dinero. Es decir, yo te grabo el disco, lo promociono y lo pongo a disposición del público pero a cambio, me llevo un porcentaje de todos tus conciertos, de tus actuaciones por televisión si es que son remuneradas, de tus apariciones en prensa o “saraos” varios si es que te pagan, si te contratan para una película, si te patrocinan, si tienes ingresos por publicidad en tu web, etc. Pero cuidado, tener un derecho a porcentaje no significa que el sello vaya a actuar como promotor. Es decir, el sello no tiene porque asumir la actividad de organizar conciertos ni otros eventos. Simplemente se reserva un porcentaje de las ganancias si estas se producen. Ahora, además del manager o promotor del artista, el sello también tendría uno de estos contratos de 360 en su favor lo que supone un mayor sangrado o menos migajas para el artista en sí. La prueba de esta tendencia, es que Bronfman, durante una cumbre sobre la web 2.0 en Noviembre del 2008, declaró ante una enfervorecida audiencia que un tercio de los artistas firmados con Warner Music Group ya estaban bajo uno de estos contratos. Según algunas opiniones, el cambio de estrategia está perfectamente calculado y fechado en algún momento entre el 2011 y el 2013, años en que los gráficos apuntan a una caída de ventas de discos insostenible como para seguir enviándolos a las tiendas. Otro movimiento que respalda esta teoría es que la RIAA estadounidense, anunció a finales del 2008 que cesaban sus litigios contra los usuarios de P2P, aunque requería a los proveedores de internet la política de “3 avisos”; 3 avisos a los usuarios de P2P y al tercero la desconexión.Música gratis y contratos de 360 grados
Los contratos de 360 grados no son nada nuevo. Son los típicos contratos que se firmaban con un manager o promotor de artista. El manager se ocupaba de buscar conciertos y otras actividades a cambio de un porcentaje de todo lo ganado por el artista, que en los buenos tiempos alcanzaba el 50% y más, si la ley lo permitía.
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